Observación n° 1. En las hojas testigo, el contenido en azúcares aumenta con la edad de la planta mientras que el contenido en N disminuye..., siendo estos dos fenómenos más sensibles cuanto más fuerte sea la dosis de AG aplicada, y siendo más débiles cuanto mas importante sea el tratamiento de AIA. Esto corresponde a los resultados ya obtenidos.
Observación n° 2. En el caso de las plantas enfermas tratadas a la AG (las menos afectadas), este mismo contenido en azúcares y en nitrógeno evoluciona como en las plantas sanas correspondientes, pero más lentamente. Esto hace pensar que las hojas enfermas son más jóvenes y más ricas en auxinas que las hojas sanas correspondientes (véase observación n° 1). Esto va también en el sentido de los datos proporcionados por la literatura (las hojas de las plantas alcanzadas de fusariosis son caracterizadas por un fenómeno de hyperauxinia).
Observación n° 3. En el caso de las plantas no tratadas y tratadas con AIA (las más atacadas), se asiste en cambio a un fenómeno opuesto. El contenido en azúcares al final del experimento en las hojas enfermas, del que podría esperarse que fuera más escaso que el contenido en azúcares de los testigos, es aquí claramente más elevado. El contenido en nitrógeno, del que podría esperarse estar más elevado, está casi equivalente.
En final de cuenta, estos resultados hacen pensar:
- que en un primer tiempo la fusariosis frena la evolución natural de las hojas enfermas, estas hojas siendo fisiológicamente más jóvenes que las hojas testigo correspondientes (plantas tratadas con AG, menos alcanzadas),
- que en un segundo tiempo el fenómeno se invierte, las hojas que enferman precipitadamente envejecen (plantas no tratadas y tratadas en AIA, más alcanzadas).
¿Por qué la planta enferma se renueva inicialmente? ¿Por qué envejece precipitadamente después? Si desean encontrar una respuesta a estos problemas existenciales, pasen al capítulo siguiente.
NOTA. El contenido de nitrógeno es proporcionado aquí por el método de Kjeldahl, que tiene en cuenta todo el nitrógeno orgánico presente en los tejidos: iones amonio, aminoácidos, ácidos nucléicos, proteínas de todas las clases, etc..., esto implica necesariamente una evolución lenta de este elemento en la planta... No es lo mismo para los azúcares, el método utilizado sólo tiene en cuenta los azúcares libres. Los azúcares integrados en grandes moléculas (almidón, celulosa, lignina, grasas, ácidos nucléicos, etc) no se proporcionan... estos permiten una evolución mucho más rápida de estos elementos.