1. En el otoño 1968, el director del laboratorio dijo a Papy: "Hace varios años que está aquí. Es necesario que publique algo para poner de manifiesto que existe". Y Papy se puso a la obra comenzando así: Al principio, hay una hipótesis. Esta hipótesis es verdadera o falsa, etc. Como me dijo las cosas. Como las reflejé.
Una vez el artículo terminado (se titula: los conceptos de equilibrio y regulación, dos aspectos de un mismo problema), el director lo somete a algunos especialistas de su conocimiento. Para que un trabajo científico sea publicado, es necesario en efecto que dos especialistas hayan dado el visto bueno. Y he aquí el resultado de estas consultas (según Papy):
- El primer especialista: "El bebé es muy agradable, la madre monstruosa, y tengo miedo que la fealdad de la una haga olvidar la belleza del otro!" De hecho, este genetista lo tiene también una hipótesis relativa al método de acción de las hormonas vegetales, una hipótesis "molecular" extraordinariamente sofisticada de la que no pudo extraer nada a nivel experimental. Y le habría gustado que esta hipótesis pudiera adoptar el trabajo experimental de Papy... Papy sugiere entonces una publicación contradictoria, proponiendo un mismo bebé y dos madres posibles, con esta conclusión: "Queridos lectores, si tienen también una explicación que proponer, no vacilen, envíénla." Una propuesta rechazada, y no hay firma.
- El segundo especialista: "Es un trabajo valiente, pero...". Papy nunca ha conocido la consecuencia de este comentario que comenzaba sin embargo tan bien. No hay firma.
- El tercer especialista hace el desplazamiento desde París para emitir su dictamen: "No veo porqué la hipótesis sería falsa. Encuentro la comprobación experimental extraordinariamente astuciosa. Pero... ". Y como le cuesta llegar a una conclusión, Papy plantea cuestiones, para incluir este "pero...". De hecho, para este señor, por a otra parte muy simpatico, "El título es pretencioso, y la hipótesis llegando 10 años demasiado tarde o 10 años demasiado pronto, impublicable. Si quiere su firma, es necesario cambiar el título, y suprimir la hipótesis... Esto que no debe plantear un gran problema, puesto que la demostración es indirecta". Este señor es un campeón de fracasos. Papy le propone jugar esta decisión sobre una parte de fracasos. Propuesta rechazada. Nunca hay firma.
- El cuarto especialista llega acompañado de su primer ayudante. Leyó el trabajo con atención, da la parte experimental por muy buena, pero no desea pronunciarse de manera definitiva sobre una hipótesis que personalmente no lo obstruye: "Es posible que esta hipótesis sea justa... Y si no lo es, tiene al menos mérito de hacernos tomar conciencia del hecho de que ninguna verdadera síntesis aún se realizó en biología". Y planteando una serie de cuestiones pertinentes, se vuelve hacia su ayudante que había permanecido en la sombra y le dice: "Querido amigo, usted quien estudiará este trabajo mucho más atentamente que yo, quererá escribir: "bien para publicar, y firmar?". ¡Ouf! ¡una primera firma! Viven los bajopífanos.
2. Todo esto tardó varios meses. En febrero de 1969, a petición del director de laboratorio, Papy se propuso volver a escribir su artículo cuyo título ahora pasó a ser: "Algunos aspectos de las relaciones huésped/parásito en función de tratamientos con ácido indolacetico y con ácido giberelico". Un trabajo de dos horas según el director, que va de hecho a tardar un año. Por una buena razón: eso no es ya realmente el mismo trabajo. Es necesario suprimir algunas experiencias, añadir otras.
Un año más tarde, el director del laboratorio, al parecer satisfecho, escribió en su informe anual de actividad:
"El trabajo proseguido en vista de estudiar el papel desempeñado por los factores de regulación en la evolución de las relaciones huésped/parásito permitió mostrar:
- el carácter global y no específico de la regulación ejercida tanto por la auxina como por la giberelina,
- la interacción permanente de estas sustancias que lleva a una cuestión de equilibrio en estrecho sentido del término,
- la existencia de una relación directa entre el equilibrio auxinas/giberelinas y el estado fisiológico de la planta,
- el papel fundamental del estado fisiológico de la planta en la evolución de la enfermedad,
- la importancia del desequilibrio hormonal causado por el parásito en los tejidos enfermos ".
Y envía esta nueva versión a los Anales del INRA, revisada en la cual desea hacerla publicar, sabiendo pertinentemente que la partida no se gana de antemano. "Habrá seguramente modificaciones que aportar aún." Pero se va a ver..." Y el resultado no se hace esperar.
21 de abril de 1970... El director de los Anales en cuestión, por escrito:
" Este trabajo debería darse como ejemplo de lo que no debe publicarse. La redacción es vaga. El autor recurre a conceptos tales como el equilibrio hormonal y el equilibrio fisiológico, que no quieren decir nada, en la época sobre todo dónde se orienta hacia los mecanismos moleculares de regulación. Algunas personas ignoran que la fisiología es una ciencia experimental a la que no le bastan explicaciones verbales. Algunas frases hacen pensar que el autor tiene conciencia de estas debilidades. La ilustración es mala. Todos los detalles van a desaparecer en el estereotipo. Ninguna publicación científica seria aceptaría publicar tal memoria. Esta clase de artículo causa la mayor culpa a los Anales del INRA en el medio científico.
23 de abril de 1970... El director del laboratorio, furioso, con Papy que hace leer esta crítica a sus colegas.
" No debería reirse de esta crítica. Dice cosas muy justas. De hecho, es una bofetada que recibe allí. No quiere incluir que se vive en un sistema donde hay grandes y pequeños y en el cual los pequeños deben saber aplastarse. Es la última vez que te lo digo: ¡Te aplastas, o te vas! ¡Publicará tu historia dentro de diez o quince años!
30 de abril 1970... Papy que está harto de todos estos lios
Muy Sr. mío:
"Aunque la crítica que usted hace de mi trabajo sorprende por su violencia, estoy sin embargo muy dispuesto a admitir su fundamento. Desde hace 7 años que me intereso por la acción hormonal, a un tiempo en que se lo orienta hacia el estudio molecular de los fenómenos de regulación, estudio la literatura. Como usted, estoy ya consciente de que los fenómenos que se juegan al nivel del metabolismo intermedio no pueden ser en contradicción con los fenómenos fundamentales que los regulan.
"Entonces, aunque es necesario reconecer que se tiende hoy a ignorar los conceptos de equilibrio hormonal y fisiológico adquiridos gracias a los buenos viejos metodos de antes, he por mi parte encontrado en la literatura ninguna prueba de que estos conceptos no quieren decir nada.
"Le estaré pues muy agradecido si puede enviarme las referencias que ha recogido sobre el tema. Gracias anticipadas.
2 de septiembre 1970... de Papy.
Muy Sr. mío:
"Me permito enviarle adjunto una copia de la carta que yo he dirigido a ustedes el 30 de abril pasado, carta que ha permanecido sin respuesta hasta ahora.
Disculpará mi insistencia, pero nuestras conclusiones respectivas en lo que se refiere al valor de los conceptos de equilibrio en biología hacen de nuestro diálogo, a la hora precisamente dónde se lo orienta hacia el estudio molecular de los fenómenos de regulación, algo de eminentemente instructivo.
16 de septiembre de 1970... El director de los Anales.
Muy Sr. mío:
"Pensaba responderle antes de las vacaciones, pero la preparación del congreso de Estrasburgo lo impidió. Y ahora, no me acuerdo suficientemente ya de su trabajo para hacer una crítica más constructiva.
"La impresión que me queda es que hacía una gran cantidad de hipótesis sin aportar pruebas experimentales, y que englobaba en su conclusiones fenómenos tan diferentes como la infección viral y fúngica.
"No dudo que estas distintas manifestaciones patológicas modifiquen el equilibrio hormonal de la planta, sino la literatura sería muy pobre sobre el tema, y sólo nos den infimas indicaciones sin sentido. Es importante pues hacer en cada caso un análisis experimental profundo. Conoce sin duda etc.
"Y, después de haber explicado amablemente cómo es necesario llevar a cabo un tema tan serio como el de la acción hormonal..: Le saluda atentamente, etc
2 de octubre de 1970... El director del laboratorio, dirigiéndose a Director General del INRA con quien ya se entrevistó del problema "Papy".
"El 31 de marzo de 1971, el contrato de trabajo firmado entre el Director General del INRA y el Sr. Papy habrá permitido realizar el conjunto de los trabajos que interesan respectivamente las dos partes. Me complace pues pedirles querer poner fin a este contrato a esta fecha de 31 de marzo de 1971.